Evita que la grasa se quede pegada en el interior de tu horno espolvoreando la zonas manchadas cuando aun esta caliente, así los granos absorben la suciedad.
Una vez que se haya enfriado ligeramente, limpia con agua y jabón.
Al asear la puerta de cristal, esta debe estar fría para evitar que se quiebre por el cambio de temperatura.