Cuando las plantas han perdido la apariencia saludable que las caracterizaba, prepara un abono natural con dos cascaras de plátano cortadas en pequeños trozos, afloja la tierra y vacía el abono.
Mezcal bien, procurando que no quede muy apretado, y vuelve a abonar dentro de un mes o en cuanto notes que otra vez lo necesitas, recuerda regarlas normalmente.