Cuando tenemos el problema de que no podemos concebir el sueño por las noches estamos inquietas en la cama con los ojos abiertos buen tiempo.
Al tener este problema hay algunas causas que podrían provocar esto como, estar pensando en nuestros problemas, al tomar un alimento pesado antes de acostarte hay muchísimas causas que pueden provocar ello.
Cuando están en este problema de poder no dormir y que se levantan mucho en la madrugada pasan días que no concilian el sueño incluso en el día se sienten desganados con ganas de estar acostados. Al estar así nuestra mente se empieza a debilitar y empezamos a tener dolores de cabeza en nuestro cuerpo.
Cuando acudimos al medico nos dan tratamiento para poder dormir, y pasa el tiempo y aun así no logramos dormir esto se debe a que seguimos pensando en nuestros problemas.
Una ayuda mas grande es la de clamar a Dios ya que el nos dice en su palabra “Venid a mi todos los que estén trabajados y cansados que yo los hare descansar” mateo 11:28
Deja todo en manos de Dios y veras que cambios van a ver en tu vida solo acércate a él y podrás dormir con mucha tranquilidad.
Deja tus preocupaciones durante la noche y resuélvelos en el día, trata de relajarte, tratar de comer 2 horas antes de irte acostar, tomate un buen baño y veras que dormirás como siempre quisiste.
Una cosa que hago yo al descansar y poder dormir tranquilamente es que primero me encierro en mi cuarto donde este todo tranquilo sin ruido alguno, empiezo a llamarlo y pedirle que concilie mi sueño, que pueda tener sueños dulces y así es como duermo tranquilamente y cuando me despierto hago lo mismo lo llamo pero ahora le doy las gracias por haberme conciliado mi sueño.
Muchas personas ven esto como una tontería pero la verdad es que las personas que hemos hecho esto quedamos satisfechas, y empezamos a conocer mas de él y nos damos cuenta de muchas cosas.
Mi consejo es de que confíes y dejes todo en las manos de Dios y veras que van a venir cosas nuevas a tu vida y esas preocupaciones y problemas que no te dejaban dormir irán desapareciendo poco apoco y con el paso del tiempo ya no tendrás el problema de no poder dormir.
En paz me acostaré y asi mismo dormiré. Porque solo tu Jehova, me haces vivir confiado. Sal. 4 -8