El papel del padre no es menos que el de la madre aunque el padre no lleva al bebé en su vientre durante los nueve meses, también tiene que hacer ajustes emocionales a medida que se acerca el alumbramiento, y todo lo relacionado con el cobrara día a día mas importancia.
Con la llegada del bebé puede llegar a sentirse aliviado, excitado, y muy probable asustado.
Si ayuda en el parto, vera aflorar unos sentimientos de compromiso y amor que nunca imagino que nunca pudo imaginar que podía llegar a experimentar.
Pero junto a estas emociones, también es natural que los papas sientan cierto temor al pensar la responsabilidad que contraen par los años futuros.
La mejor forma de afrontarlo es involucrándose en los cuidados del bebé todo lo posible.
El acompañar a la madre y al hijo en el hospital le permite sentirse una figura clave en vez de espectador.
Cuando la familia ya se ha instalado en el hogar el padre tiene que ayudar a cambiar pañales, bañar y calmar al bebé.
Estas tareas ayudaran ofrecen una oportunidad única para conocer y amara al bebé y sentirse mas unidos.