Al hablar de enamorarnos por segunda vez o mas es fácil deducir que ya nos han destrozado nuestro corazón, ese que confiaba y se entregaba, no solo por la pareja si no por las personas que nos rodean.
Dios nos ha enseñado que cada vez que caemos debemos levantarnos, nos ha dado la capacidad de volver a comenzar y de volver a amar con la misma fuerza que el primer amor… Y aprender de los errores.
Enamorarse una y otra vez no quiere decir que somos o tenemos un corazón defectuoso o ya usado con otras personas, las cosas no siempre salen como se quisiera, a lo largo del camino siempre hay errores, caídas, desilusiones, problemas. El corazón es el primer órgano que se ve afectado por las heridas que causan el mal amor o un amor rechazado, pero eso no quita que dejemos de creer en las personas, cuando no debiera ser así.
Siempre habrá una nueva oportunidad de volver a empezar una nueva vida y si bien da miedo volver a enamorarse por el fracaso antes vivido, pero más miedo debe de dar al cerrar todas las posibilidades a vivir la vida de forma alegre o diferente a la que estamos a acostumbrados.
Debemos de estar consientes que cuando un amor no salió como esperábamos. Los demás tienen que acabar igual, no, pero si ya tuvimos tropiesos hay que fijarnos a quien vamos a querer y a amar.
La manera más rápida de encontrar amor es dando amor. La manera más rápida de perder al amor es aferrándonos muy fuerte a él, con nuestro carácter negativo.
Por Lagrimita.