Cuando llegamos a la decisión de unirnos al ser amado solo pensamos en vivir toda la vida con ellos, idealizamos el matrimonio y a la pareja le damos la responsabilidad de amarnos y que provea el hogar de toda clase de necesidades.
Cuando existe este compromiso confías que siempre estarás a su lado y llena de amor y todas las comodidades, pero que pasa cuando pasados los años nos damos cuenta que las cosas no son como pensábamos, que todo es una mentira.
Las consecuencias de una relación estropeada
La mujer cuando es joven se enfrenta a un hogar, a tener hijos y a caminar junto con su esposo luchando hombro a hombro, pero luego llegan los problemas las infidelidades, los maltratos.
Pero los hombres también sufren injusticias por la mujer
Los hombres sufren también de maltrato, son burlados en sus sentimientos, económicamente y es triste cuando él ha sido el proveedor.
Mujer también hay hombres fieles, buenos, aman a sus hijos y cumplen los caprichos de nosotras las mujeres, pero hay mujeres que solo ven lo material sin importar que dañaran o a quienes causaran dolor, dejando a sus hijos o llevándolos consigo rompiendo un hogar y el corazón de sus inocentes hijos.
Hay que dejar las cosas clara antes de la decisión del matrimonio, deja expuestos tus derechos condiciones, obligaciones y los bienes.
El exponer lo que piensas no es desconfiar, pero si será de ayuda para que en tiempos futuros no haya complicaciones, y dando un hogar más tranquilo y lleno de paz a los hijos que están por venir.