Es normal que en un matrimonio surjan problemas de vez en cuando, pero si uno de los dos padece una enfermedad crónica o incapacitante, las cosas pueden ponerse realmente difíciles, si usted está cuidando a su cónyuge, es probable que se cuestione: ¿Seré capaz de atender a mi pareja si su salud sigue empeorando? ¿Cuánto mas podré seguir encargándome de su cuidado y también de cocinar, limpiar y trabajar? ¿Es normal que me pueda sentir culpable por estar sano? Ahora , si por otro lado usted es el que está enfermo , tal vez se sienta mal por no poder cumplir con todas sus responsabilidades y también se pregunte: estará mi pareja molesta conmigo porque me enferme? ¿Podremos volver a ser felices algún día?
Indiscutiblemente, las enfermedades crónicas causan mucha tensión al matrimonio, y la realidad es que no todos han logrado soportarla. Pero no hay que desanimarse: ustedes puedes hacerlo y superarlo.
Ver la enfermedad como un enemigo de la pareja
La clave para seguir siendo felices en esas circunstancias. Ante todo formar un frente común y ver la enfermedad como un enemigo de la pareja, no solo del cónyuge que la padece, al fin y al cabo, si uno de los dos se enferma, ambos se ven afectados, aún que sea de manera diferente. Es esencial que la pareja se sientan unidos para seguir adelante. Además los estudios indican que aceptar la situación y buscar juntos formas prácticas de sobrellevarla contribuye a conservar la felicidad de la pareja, demostrando con palabras y acciones el interés y el cariño que sienten el uno por el otro.
Ser equilibrados
Ahora bien, si usted es el cónyuge enfermo, piense en las cosas que puede hacer por sí mismo sin poner en riesgo su salud y entonces trate de hacerlas. De ese modo aumentará su autoestima y le facilitará la tarea a su pareja. En cualquier caso, ninguno de los dos debe de pensar que conoce bien las necesidades de su cónyuge. Una buena idea puede ser preguntarle: ¿Que puedo hacer para ayudarte? Ahora bien otro consejo es que sean equilibrados, cuando un miembro de la familia se enferma de gravedad la preocupación por la salud pueden alterar por completo las actividades diarias de la pareja y hasta convertirse en el centro de sus vidas. Para poder lograr el equilibrio razonable es necesario despejar la mente de ves en cuando, también podrían retomar algún pasatiempo que practicará la pareja antes, pueden buscar actividades nuevas, puede ser algo sencillo , como leer juntos, o mas complejo , como aprender un idioma, si comparten ocupaciones que no estén relacionadas con la enfermedad , se sentirán mas unidos y felices. Procuren de rodearse de amistades, estar con los amigos les levantará el ánimo y les despejará un poco la mente.
No intente asumir la carga usted mismo
En ocasiones, el cónyuge que no está enfermo intenta asumir toda la carga, hasta el punto de agotarse, y como resultado su salud se perjudica y llega un momento en que no puede seguir atendiendo a su pareja. Por lo tanto si usted esta cuidando a su pareja, no se olvide de sus propias necesidades, recuerde que debe de dedicarse tiempo a si mismo. Por otro lado tal vez le beneficie desahogarse con algún amigo confiable de su mismo sexo.
Ser positivos
Otro punto tan importante es el ser positivos ¿Como lo podemos lograr? Sencillamente hablando de las cosas buenas que tienen y que dan sentido a su vida, valoren los momentos en que el cónyuge enfermo se sienta mejor, aunque solo sea un poco, pónganse metas que puedan alcanzar y que los hagan sentirse motivados, traten de disfrutar el momento y pregúntese que es lo que necesita en estos momentos su pareja y usted.