Al comienzo de una relación de pareja imaginamos todo maravilloso, visualizamos un futuro largo a lado de la persona amada, pensamos que no terminara el amor.
Pero que hay cuando el sueño se desvanece y el amor que nos daba alegría se ha marchitado, cuando se comienza a sentir la ausencia, que los besos no son aquellos del comienzo, las llamadas no son frecuentes, es cuando comienza el miedo a perder lo que se ama y viene lo duro, el dolor y el proseso de aceptar que esta muriendo o termino.
El amor ya no es el mismo
Está cambiando la magia, el color, y cuando aún se está enamorado de la pareja no queremos ver la realidad que la persona que nos robaba el suspiro ha cambiado. Duele ver que solo será un pagina mas de el libro de nuestra vida y seguimos con el desgaste, la pareja lo presiente, pregunta, investiga y al final aunque se encuentra una duda razonable con respecto a la relación que se sostiene, cerramos los ojos y hacemos como si nada estuviese pasando.
¿Que obtenemos de ello? el retrasar lo inevitable realmente no ganamos nada, porque cuando el amor a adolecido no hay más que hacer. Abramos los ojos deja volar a quien no quiere más estar a tu lado, no puedes ser feliz tu ni a quien se supone que amas, el amor no es egoísta, no te niegues ni le niegues la posibilidad de amar.
No busquemos razón o excusas o culpables el amor en ocasiones muere sin razón. No niego que habrá un poseso donde habrá sufrimiento, lágrimas, decepción, pero es mejor tapar la fuga antes de que haya una inundación, porque si lo observamos bien, al final del desastre sólo habrá pérdidas y tristezas.
Si el amor se va ya regresara y la experiencia nos ayudara a crecer más y a estar seguras de sí mismas. ¡Adelante! no sufras mas por quien se ha ido vales mucho y tienes cualidades, el amor siempre esta y es para vivirlo no para atormentarnos y hacer del amor una tragedia.