Nuestra familia puede describirse como un gran árbol con muchas ramas, cada rama representa a un hermano o una hermana.
Cuando se ven las raíces son la historia de cada miembro de la familia. El árbol genealógico necesita nutrirse con los valores.
El propósito de la tolerancia es el convivir en forma pacifica.
Cuando la tolerancia es reconocida y aceptada, se logra eliminar los desacuerdos y la tensión familiar. Una persona tolerante atrae a otra diferente y usando la razón se da el entendimiento, tenemos que ser de mentalidad abierta.
La familia es la primera escuela en la que se aprende la tolerancia por son distintas personalidades y se tiene que convivir diario.
En la escuela y el trabajo se vive lo mismo. La tolerancia es una fortaleza interna que le permite a la persona afrontar discusiones y resolver los problemas de una manera pasiva.
Desarrolla la habilidad de adaptarte a los demás.
Tolera los inconvenientes de la vida.