Toma hoy la decisión de ser tolerante, primeramente contigo mismo y después con tu pareja.
Toma hoy la decisión de ser tolerante, primeramente contigo mismo y después con tu pareja, escúchala con más intención, conoce sus inquietudes, sus sueños, sus anhelos
Dios hizo a la mujer diferente al hombre, no solo físicamente, si no también emocionalmente. Y lo hizo así con toda intención, para que la mujer fuera complemento perfecto del varón.
La mujer es todo lo que el hombre no es. Lo que le falta al hombre, le sobra a la mujer y lo opuesto también es cierto. Lo que le falta la mujer, le sobra al hombre
La queja más frecuente de los hombres respecto a las mujeres es la de que ellas siempre están intentando cambiarlos.
Cuando una mujer quiere a un hombre, se siente responsable de contribuir a su crecimiento e intenta ayudarle a mejorar su modo de hacer las cosas. Por mucho que se resista a su ayuda ella persiste y busca cualquier momento para decirle lo que tiene que hacer.
Ella cree que le está ayudando y el que le está controlando.
Comprender esta característica puede ayudar a las mujeres a entender porque los hombres muestran tanta resistencia a que se les corrija o se les diga lo que tienen que hacer.
Ofrecer a un hombre un consejo que no ha pedido, equivale a su poner que no sabe lo que debe hacer o que no es capaz de hacerlo solo. Los hombres son muy sensibles a esta cuestión.
La mujer debe entender porque los hombres hablan poco de sus problemas y se lo guardan para sí. Pedir ayuda sería una señal de debilidad. Y en ese caso buscaría a alguien que le merezca consideración.
En cambio las mujeres no tienen los mismos pensamientos. Dan importancia al amor, la comunicación, dedican más tiempo a ayudarse, a cultivarse. Sus sentimientos y la calidad de sus relaciones definen su sentido del yo. Y en estos encuentran su realización. Y en consecuencia, todo en ellas refleja estos valores. Más que construir autopistas, les interesa convivir en armonía, en comunidad y en amorosa cooperación. Es un modo opuesto al hombre.
COMUNICACIÓN
Es el ingrediente estrella, aunque lo hayas oído mil veces, no deja de ser cierto. Es imposible que una pareja funcione o ambos miembros se sientan felices con la relación si no existe una buena comunicación entre ellos.
Pero comunicar no se refiere hablar mucho, sino a poder expresarle a nuestra pareja nuestros sentimientos, inquietudes, proyectos…, y por lo tanto si existe una buena comunicación es fácil resolver los problemas que van surgiendo.
La importancia primordial para la mujer la tiene la comunicación. Manifestar los propios sentimientos es mucho más importante que alcanzar metas o éxitos. Hablar y relacionarse es fuente de enorme satisfacción.
Al hombre le resulta difícil entender esto, las mujeres están orientadas a las relaciones y no los objetivos.
Les importa más expresar más su bondad, su amor y su afecto.
HONESTIDAD.
Vaya que a las mujeres les gusta la honestidad, pero cabe recordar que a veces ni los hombres ni las mujeres somos honestos al 100%.
Así que hay que ser sinceros. Tal vez en la primera cita podemos decir una que otra mentira piadosa, pero aun a si no deja de ser mentira por que la honestidad es la que nos define como personas y la que simplemente nos dirá que podemos aspirar.
C0MPRENCION.
No cabe duda de que cuando un hombre se muestra comprensivo una mujer lo ve tan lindo o tierno como ustedes quieran llamarle.
¡¡ Hombres, atentos!!!! Hay que tratar de ser comprensivos.
COMPROMISO.
Desde mi punto de vista, este sería el concepto más importante, porque dentro del van incluidas muchas cosas una de ellas es la confianza.
CONFIANZA.
Es primordial, tanto en una relación como en un matrimonio. Recuerden que si no hay confianza de plano no existe nada, porque de que te sirve estar con alguien con el cual no puedes platicarle lo que te sucedió en el trabajo, en la escuela, en la oficina? En ese caso la solución es estar solo y darte cuenta que no estás preparado para un noviazgo.
TOLERANCIA.
Debes ser tolerante con tu pareja siempre que su comportamiento o actitud se honesta o no te haga daño física o emocionalmente. Este es uno de los puntos más difíciles de llevar a cabo, ya que normalmente, aunque la queramos para nosotros nos cuesta mucho darle libertad a nuestra pareja. Cada miembro de la pareja tiene derecho a sus momentos de independencia e intimidad, a desarrollar sus proyectos, aficiones o ilusiones sin sentirse cortado por el otro.
Aunque te parezca lo contrario, controlar a tu pareja, querer estar siempre con ella o prohibirle hacer ciertas cosas simplemente por inseguridad, es lo que más puede alejarte de ella. Una pareja no supone un contrato de esclavitud sino de colaboración. La postura más generosa y beneficiosa para la relación es apoyar a la pareja de un modo constructivo en su desarrollo individual.
AMOR.
Saber dar y recibir amor, A amar también se aprende. De hecho es un acto maduro y puede ser muy consciente.
En casi todas las parejas suele haber uno que desempeña el rol de amante y otro el de amado, es muy cómodo dejarse querer, pero no siempre es la postura que más felices nos hace dentro de una relación.
Tan importante es que nuestra pareja nos diga que nos ame, como poder decirlo nosotros.
Recuerda que si tu no alimentas tu relación habrá otro (a) que si querrá hacerla.
Mientras tú le gritas a tu novia, (O) hay alguien deseando hablarle al oído.
Mientras la humillas, ofendes, insultas y degradas, hay alguien deseando cortejarla y recordarle que es un gran hombre, o una gran mujer.
Mientras lo haces llorar hay alguien que le robara todas las sonrisas.
Mientras la violentas hay alguien que está deseando hacer el Amor.
Por Lagrimita.