
Es lógico que una madre no pueda reconocer por sí sola si el desarrollo psíquico o mental de su bebé sea el adecuado; excepto, claro, cuando esas alteraciones sean muy notorias. Para eso es fundamental llevarlo a revisión mínimo cada mes con el pediatra, él se encargará de realizar un examen físico completo y mediante pequeños ejercicios evaluará el desarrollo psicomotriz del bebé.
Aproximadamente a partir de los cuatro meses el bebé disfruta de algunos momentos de esparcimiento como el baño, puede recrearse cogiendo juguetes y llevarlos a la boca sin riesgo alguno. Para ello son recomendables los juguetes de goma, que sean suaves y que los bordes sean redondeados y sobretodo que no se despinten.
Tanto el pediatra así como un técnico en materno infantil te asesorarán respecto a los ejercicios que puedes usar para un mejor desarrollo motriz; uno muy usual es la bicicleta, recuestas a tu hijo boca arriba y tomas tus piernitas y las mueves simulando que va en bicicleta. Es conveniente que lo empieces a sentar ayudado por almohadas a su alrededor y así hasta que él solito pueda sostenerse sentadito.
Después podrás dejarlo sobre una cobija o en la alfombra en el piso y arrimarle sus juguetes preferidos para que pueda moverse libremente, siempre supervisándolo y verás que esto le encantará.
También puedes hacer juegos interactuando con él, por ejemplo escondidillas, has que él te busque con su mirada y de repente te le acercas como queriendo asustarlo y eso le arrancará una gran sonrisa a tu bebé. Y recuerda que el gran cariño que sientes por tu bebé te inspirará para que inventes todo tipo de juegos diariamente.
Los padres nos inventamos todo tipo de juegos por tal de divertir y ver felices a nuestros bebés, y cuando un niño aprende algo nuevo, esto es un indicio que su desarrollo mental y psicológico es normal. Y no olvides de felicitarlo por cada palabra o mueca que haga y así sucesivamente cada vez que te muestre algo nuevo, así ´él se sentirá mas motivado a seguir explorando.
Empieza a mostrarle fotos de papá y de mamá, diciendo y señalando en la imagen al mismo tiempo que dices el nombre, para que pueda reconocerlos, colócalo delante de un espejo para que empiece a conocer su imagen y medida que pasan los meses fíjate cómo empezará a reconocerse.