Lo primero que hay que hacer es dejar de pegarle, y separarlo de la situación explicarle que no debe hacerlo.
Después de un rato permita que vuelva y alábelo y si es posible recompénselo si se comporta bien.
Los cambios no son inmediatos pero tendrás que tener paciencia y insistir y reaccionar siempre de la misma manera.