Los síntomas de una piel desnutrida son los siguientes.
1 debilidad en los tejidos los cuales es representado por la flacidez.
2 superficie cutánea reseca, falta de elasticidad impidiendo la protección natural por la ausencia de lípidos repercute en la falta de lípidos y la hace más vulnerable agresiones mínimas.
3 Metabolismo debilitado.
4 Intolerancias
5 Conforme pasa el tiempo nuestra piel necesitamos más nutrientes, las enzimas ya no son sintetizadas en gran cantidad y algunas se vuelven inactivas.
6 La epidermis se debilita con mucha facilidad es intolerable al menor roce y se vuelve irritable.
Para lograr una piel suave y elástica es recomendable consumir la mayor cantidad de alimentos que contengan vitamina B, es bueno reducir los alimentos ricos en grasas, y recuperes el brillo, elasticidad.
Un color sano en nuestra piel depende de un buen grado de irrigación sanguínea de la piel y esto lo logramos comiendo frutas y verduras.