Disminuye poco a poco la aparición y el tamaño de los granitos en los hombros y la parte alta de la espalda, frotando las zonas con un tomate fresco partido a la mitad, de manera que te quede impregnado el jugo y pate de la pulpa.
Déjelo reposar por 15 minutos y enjuaga con agua tibia.
Usa este tratamiento 2 veces por semana.