Hay un poema antiguo en prosa, titulado Desiderata, que resulta muy relevante para cerrar con este maravilloso día
“Somos, cada uno de nosotros, una criatura del universo, no menores a los árboles del bosque ni a las estrellas del firmamento. Y, por tanto, tenemos derecho a estar aquí –esta tarde celebrando, digo yo- en la confusión bulliciosa de un planeta que, a pesar de sus farsas y de tantos sueños frustrados, sigue siendo un espacio hermoso”.