Mira si ami me dicen que con matar aquien me viola se remedia mi vida hasta yo lo haría, pero no, el daño ya esta echo, y ahora solo te queda el remordimiento de hacerte justicia por tu propia mano. No soy nadie para juzgar tus acciones, pero tampoco justifico lo que hiciste. Hay un Dios que siempre se encarga de que las malas acciones se paguen.